Vuelvo a estar despierta en mi habitación.
ese terror vuelve a inundarme por dentro, haciéndome temblar y haciendo que mi corazón lata desbocado por la angustia y el miedo.
Se que hay alguien, puedo percibirlo, puedo notarlo, aun sin poder verlo.
Intento abrir la puerta de la habitación de mis padres, como hice la anterior noche, pero mis cuerpo no responde, mis músculos están paralizados.
Estoy en mi cama, despierta, con los ojos abiertos como dos ventanas, viendo todo a mi alrededor, sin poder moverme, consumida no solo por el terror de saber que alguien me observa entre las sombras, si no que encima no puedo moverme.
No puedo defenderme de esa presencia que me aterroriza.
De pronto despierto.
Era un sueño.
Un simple sueño.
No hay comentarios:
Publicar un comentario