viernes, 7 de diciembre de 2012

Carta suicida.

Querida mamá, querido papá:

¿Tan mala hija soy? ¿Tanto os he hecho sufrir? Decidme porque permitís que mi autoestima esté por los suelos. ¿Que ganáis con insultarme? ¿Os sentís mejor por hacerme sentir el peor de los seres humanos? 
¿Tan mala hija soy? ¿Que os he hecho? No se que podré haber causado que tanto odio tenéis hacia mi. ¿Por qué permitís que lo que siempre hay en mi rostro son lagrimas, pero nunca sonrisas?
¿Tan mala hija soy? ¿Por qué me destrozáis? No entiendo cual es vuestro afán en encerrarme entre cuatro paredes. He comenzado a tener claustrofobia por no poder salir de ellas. Habéis conseguido que ya no vea mi habitación como un santuario, si no que lo veo como una cárcel.
¿Tan mala hija soy? ¿Tanto odio me tenéis? Vuestra forma de menospreciarme, de humillarme, de torturarme no lo encuentro normal.  A veces preferiría una paliza antes que vuestras palabras, creo que dolerían menos. 

Lo único que me entran ganas en tardes como esta, es coger un par de cuchillas y abrir mis venas, ver como mi sangre gotea, y notar poco a poco como me voy sumiendo en un sueño eterno. 
Sin embargo nunca soy capaz de hacer tal cosa, siempre pienso que algo mejor estará a punto de venir, pero como siempre, soy una ilusa que demasiado optimista.
Hasta que llegue el día que no sienta otra cosa más que ganas de morirme, y os prometo, os prometo con tal seguridad, que mi muerte caerá en vuestras conciencias, hasta el día de vuestra propia muerte. 
Queda más que jurado.

lunes, 19 de noviembre de 2012

Quiero.

Quiero irme.
Quiero escalar nuevos horizontes.
Quiero oler nuevos sabores.
Quiero degustar nuevos olores.
Quiero dejar de ser como soy.
Quiero dejar de ser idiota.
Quiero correr por una autopista a 200 km/h.
Quiero dejar de depender tanto de él.
Quiero volar en un ala delta.
Quiero tener mis propios deseos y dejar de perseguir los sueños de los demás.
Quiero romperme los huesos en un concierto de Rammstein.
Quiero bailar bajo la lluvia.
Quiero ser yo misma, sin importar lo que la gente piense de mi.

sábado, 5 de mayo de 2012

Cobarde.
Es mi nombre de pila. El miedo me paraliza, me aterroriza, me retiene. No puedo impulsarme hacia adelante. No puedo impulsarme hacia ningún lado.
Podría rebelarme ¿verdad?
Podría huir de casa, dejar de sufrir y de ser maltratada, podría ser libre, correr en una moto a 120 km por hora en una carretera mientras sonrío y el viento agita mis cabellos.
Podría salir, volver a las tantas de la madrugada, podría emborracharme. Dejaría de ser una prisionera que vive su confinamiento encerrada en su habitación con la única compañía de un ordenador.
Todo eso podría hacerlo.
Pero, ¿que me retiene?
El miedo a ser encontrada por mis carceleros. El miedo a ser asesinada por el dolor.
Pero, ¿llegará un día en el que deje de ser una cobarde?
Yo creo que si, solo estoy acumulando mierda en mi subconsciente para poder amenazarles y que se den cuenta que, la dulce chica a la que han criado, maltratado y menospreciado, se ha convertido en un águila con odio y dolor en sus entrañas, incapaz de sentir nada más allá del odio y del rencor.
Y en ese momento podré decir bien alto: Me habéis convertido en un monstruo, ahora mirad como os asesino por dentro, carroñeros.

lunes, 23 de abril de 2012

Enseñanzas

He aprendido en lo poco que llevo de mi existencia que las personas siempre aparentan lo que quieren aparentar.
He aprendido también que el tabaco es dañino para la saludad.
He aprendido que la música siempre será mi consejera, mi amiga, mi confidente, mi madre, mi hermana, mi familia y la única esencia que jamás me abandonará.
He aprendido que no sirve de nada ser generosa. Tampoco sirve de nada ser egoista.
He aprendido que las personas que tu más odias serán siempre las que más risas te provocaran y las que más te enseñarán.
He aprendido que todo lo que intentamos aprender en el instituto se nos olvidará a la mañana siguiente.
He aprendido que el amor no llamará a tu puerta a menos que tu lo invites a tu casa a merendar.
He aprendido que el sexo es cosa de uno, no de dos como siempre me dijeron.
He aprendido que las cosas lógicas son las que a simple vista no tienen lógica ninguna.
He aprendido que las cosas que creo prohibidas son las que mas atractivas me parecen.
He aprendido que encerrandome en cuatro paredes no va a servir para que me dominen.
He aprendido que puedo vivir sin respirar.
Y también he aprendido que si no fuera por algunas cosas pequeñas, mi vida ya habría terminado aqui.
Siempre hay un límite para todo ¿no?

jueves, 19 de abril de 2012

Niños

Un niño es un poco como una pizarra en blanco.
Si uno escribe cosas erróneas en ella, ésta dirá cosas erróneas.
Pero a diferencia de una pizarra, un niño puede empezar a ejecutar la escritura: el niño tiende a escribir lo que ya ha sido escrito. El problema se complica por el hecho de que, mientras la mayoría de los niños son capaces de gran decencia, unos poco nacen dementes y, hoy en día, algunos hasta nacen drogadictos; pero casos así son muy raros.

No hace ningún bien el sólo tratar de "comprar" al niño con abundancia de juguetes y posesiones, o protegerlo y agobiarlo:
El resultado puede ser atroz

miércoles, 18 de abril de 2012

Necesidades normales

Necesito algo que no puedo tener ahora mismo.
Necesito sentir el sabor de un cigarrillo en mis labios.
Necesito que la persona correcta esté a mi lado en este momento.
Necesito que mi vientre esté plano.
Necesito aprobar todo.
Necesito irme de casa.
Necesito salir corriendo de esta ciudad.
Necesito matar a alguien.
Necesito robar algo.

Propositos

Mi cuerpo pide comida, pide alimento, nutrientes, energía.
Pero él no necesita esto.
Soy fuerte, aguantaré.
Viviré en un estado de inanición constante.
Puedo vivir sin atragantarme como una foca.
No necesito comer grasas, ni esas malditas kalorias que hacen que mi cuerpo esté gordo y deforme.
El espejo no miente.
Puedo perder peso de muchas formas diferentes, y cogeré el camino rápido de eso estoy segura.
Podré sobrepasar esto.
Lo haré.
Lo conseguiré

martes, 17 de abril de 2012

No voy a comer, no voy a comer no voy a comer no voy a comer...
Me repetiré esto a mi misma durante el resto de mi vida.
Veré la comida delante de mi, mi cuerpo la necesita, la anhela, la desea no la comeré, mi cuerpo no necesita ese chute de grasas.
Me miraré al espejo, me llamaré gorda, saco de patatas, foca...
Pero no haré que engorde nunca más, pienso llegar a los 50...
Llegaré, seguro que llegaré, prometo que llegaré, juro que llegaré...
Lo haré

viernes, 13 de abril de 2012

Huesos Rotos

La noche se cerraba sobre mi cabeza haciendo que corriera más asustada aún. Mis piernas corrían y corrían huyendo de algo ¿pero de que?. Mi mente me ordenaba correr pero mi corazón me ordenaba que parase. No sabía a cual obedecer. Sabía que si hacia caso a mi mente podría librarme de una pesada carga pero si le hacía caso a mi corazón esa carga me haría feliz.
Intenté correr más veloz, pero mis piernas comenzaron a frenar y finalmente me quedé parada.
Una lechuza me llamó a lo lejos.
Las nubes tapaban la luna llena.
El viento soplaba agitando los árboles con furia.
Mi corazón amenazaba con salirme del pecho
Mi perseguidor me alcanzó.
Estaba perdida por completo, no existía salvación para mi, me había atrapado y ya no había forma de salir. Tenía que aceptarlo, estaba a merced de mi perseguidor.
Me obligó a girarme.
Me miró a los ojos.
Alzó mi barbilla con un dedo.
Se acercó demasiado.
Sus labios se unieron a los míos.
Terminé por morir desangrada, en sus brazos. Mi corazón ya no latía.
Dejé de ser yo misma, para convertirme en una simple títere en sus manos.
Sin saber que rompería cada uno de mis huesos con una sonrisa


martes, 10 de abril de 2012

Dear Mum

Esta carta hacia a ti empieza con un "querida mama" pero siento decir que lo nuestro no tiene solución.
Yo soy un aborto fallido y tu eres un proyecto de madre fallida.
Nos hemos puteado desde que tengo uso de razón, mama y nuestras miradas no van más allá del odio.
Yo no te soporto y tu no me soportas. ¿Entonces? ¿Que hacemos?
¿Nos aguantamos hasta que intente suicidarme y lo consiga? ¿O me voy de casa con mis escasos diecisiete años e intento buscarme la vida yo sola?
Me menosprecias, me insultas, me haces sentir como una mierda y como algo que no vale para nada y aun así ¿quieres que te diga "te quiero?
No mamá, no. Hasta aquí mi paciencia. No voy a soportar ni un insulto más, ni una burla más, no voy a tolerar ningún comentario despectivo de ti hacia a mi.
Porque al fin y al cabo yo no soy como tu querías ¿no?
Soy rebelde, tengo mis propias opiniones, soy responsable, se cuidar de mi. Pero tu no crees eso ¿a que no?
Todo esto me da pena, no te creas, hubo un tiempo en el que si te quería, pero te encargaste de tirar todo por la borda y de destrozar todo.
¿Soy yo la mala hija?
Soy desastrosa, saco malas notas, soy desordenada, tengo mi propio estilo, escucho grupos de música que tu nunca conseguirías escuchar. Se lo que soy.
Pero ahora te diré lo que eres: eres antipática, eres injusta, eres cruel, eres despiadada, no te importa mi vida, no te importan mis problemas, porque si mama, tengo problemas, llevo desde hace un tiempo queriendo suicidarme ¿sabes? Pero me he conseguido decir a mi misma que eso sería quitarte un peso de encima ¿por qué eso es lo que soy verdad mama?
Me iré y no volveré, y aunque te arrastres ante mi y me supliques, en ese momento yo te miraré a los ojos y te diré: "No quiero volver a verla, señora"

sábado, 28 de enero de 2012

Ella. El. Ella...

Ella le miró, el la miró.
En aquel momento, para ellos, el tiempo se detuvo, dejando que ambos se sumergieran en sus miradas.
Recuerdos que florecían, felicidad y oscuridad iban juntas de la mano.
Ella quería dar un paso hacia adelante. El quería dar un paso hacia atrás.
Ella quería besarle. El quería odiarla.
Ella quería recordarlo. El quería olvidarla.
Pero ambos estaban seguros de una cosa. Ella lo amaba a el. Y el la amaba a ella.
Ella dio un paso adelante.
El dio un paso atrás.
Ella lo miro sin comprender su actitud.
El se dio la vuelta y se fue.