jueves, 19 de abril de 2012

Niños

Un niño es un poco como una pizarra en blanco.
Si uno escribe cosas erróneas en ella, ésta dirá cosas erróneas.
Pero a diferencia de una pizarra, un niño puede empezar a ejecutar la escritura: el niño tiende a escribir lo que ya ha sido escrito. El problema se complica por el hecho de que, mientras la mayoría de los niños son capaces de gran decencia, unos poco nacen dementes y, hoy en día, algunos hasta nacen drogadictos; pero casos así son muy raros.

No hace ningún bien el sólo tratar de "comprar" al niño con abundancia de juguetes y posesiones, o protegerlo y agobiarlo:
El resultado puede ser atroz

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