Mirar hacia atrás es una sencilla opción que solo tu puedes escoger. Normalmente me paso la vida mirando hacía atrás en vez de fijar mi vista en todo lo que tengo delante y que aún no he recorrido.
A veces me gustaría cerrar los ojos durante un momento y soñar como habría sido la continuación de nuestra historia, sin siquiera imaginarme la posibilidad de un fin tan doloroso y trágico a como realmente fue.
¿De verdad ella te besa mejor que yo? ¿De verdad te hace sentir mejor que yo? ¿De verdad dejaste de quererme tan pronto?
Odio que esas preguntas taladren momento sea cual sea el momento del día. Pero lo hacen. Y me torturan.
Quisiera poder parar el tiempo y dejarlo suspendido en el primer beso que me diste. O en el primer "te amo", a no, espera, ahí fui yo la primera. Quisiera poder volver a sentir de nuevo tus caricias en mi cuerpo, tus besos en mi pelo, tu respiración agitada en mi cuello... Pero, ¿donde estás? ¿Donde te escondiste?
Quisiera morir y olvidar, pero lo cierto es que mi vida depende de mi, mi futuro depende de mi, todo depende de mi, y no puedo abandonar nada por ti.
Eres como una droga, dañina, cruel y punzante, que se abre paso en tu cuerpo y lentamente te va matando, pero me volví adicta, solo tu, mi droga, podía hacerme volar, olvidar, soñar... Y sin embargo, a pesar de que ha pasado un mes, aun no puedo desintoxicarme de tu recuerdo.
No quiero que vuelvas, pero tampoco quiero que te vayas del todo. Es como el cocainómano que lucha por dejarlo, pero sigue chutándose de vez en cuando.
Sigo buscándote en cada rincón de esta maldita ciudad, suplicando por verte, clamando poder mirarte de nuevo a los ojos y realmente comprobar que me olvidaste. Pero tampoco sería una buena idea, no quiero ver con mis propios ojos como otra chica, mejor o peor que yo, ocupa tus pensamientos, ocupa tus brazos y te da un calor que debería darte yo.
Quisiera odiarte, de verdad que si, quisiera hacerlo, pero ¿a quien quiero engañar? Terminaría primero odiándome a mi misma antes que a ti.
No hay comentarios:
Publicar un comentario